En noviembre de 1959 se celebró en las salas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando una exposición temporal con 203 dibujos de la colección Lázaro para conmemorar la entrega, en 1958, de la Medalla de Honor de la Academia al Museo Lázaro Galdiano. Esta distinción de carácter honorífico fue instituida en enero de 1943 para estímulo y beneficio de las Bellas Artes y otorgada cada año “a una persona o institución española o extranjera, que se haya distinguido de modo sobresaliente en el estudio, promoción o difusión de las Artes, en la creación artística, o en la protección del Patrimonio Histórico, Natural y Cultural, o haya prestado extraordinarios servicios a la Corporación”.
La exposición fue comisariada por el conservador del Museo, Enrique Pardo Canalís, quien dispuso los dibujos por escuelas y cronologías. Entre los 38 dibujos franceses del siglo XIX seleccionados se expuso un retrato de la escritora Adélaïde-Gillette Dufrénoy, que figuró en el catálogo como “anónimo francés del siglo XIX” (fig. 1). La gran calidad del dibujo, de trazo abocetado en la indumentaria y minucioso, realista y expresivo en el rostro, así como la singularidad del personaje representado justifica dedicarle unas líneas para su mayor difusión.

El dibujo tiene la particularidad de conservar un antiguo y elaborado paspartú —poco habitual en la colección— con el título de la obra en francés impreso en el ángulo inferior derecho, “Portrait de Mme. Dufrénoy”, que indica que la obra, antes de ser adquirida por José Lázaro Galdiano (1862-1947), formó parte de otra colección, presumiblemente francesa. Respecto a su procedencia concreta y fecha de compra poco se puede aportar ya que no se conserva documentación, aunque lo más probable es que lo adquiriera en París, centro clave del comercio de arte frecuentado por el coleccionista durante toda su vida.
La protagonista, de singular fisonomía —de rostro rotundo, nariz recia y labio superior apenas visible—, fue retratada en su madurez, posiblemente hacia 1820 (falleció en 1825). En comparación con otros retratos que la representan más joven (fig. 2), en este se muestran con franqueza y fidelidad sus gastadas facciones y su expresión serena e inteligente, sin idealización alguna. Por su factura franca y decidida pudo realizarse en vivo en una sola sesión y quizá —por su tono íntimo— como un encargo personal de la escritora. Respecto al autor, aparte de la calidad que muestra en el dibujo, poco se puede aportar por ahora. Se trataría de un artista francés, presumiblemente del entorno de la escritora, aunque de trazo y estilo bien diferente respecto al retrato litografiado (fig. 2).

El dibujo, como se advertía arriba, aparte de su calidad tiene también un gran valor iconográfico por la importancia del personaje representado.
Adélaïde-Gillette Dufrénoy
Adélaïde nació en Nantes (Bretaña) el 3 de diciembre de 1765. Era hija de Jacques Billet, maestro joyero («proveedor de los reyes de Polonia») y hombre culto que dio a sus dos hijas (Adélaïde y Anne Sophie) una esmerada educación. Adélaïde estudió en Soeurs Hospitalières de la Roquette, donde estudió latín hasta un nivel suficiente como para traducir obras de Virgilio y Horacio. El seis de noviembre de 1780, sin haber cumplido los quince años, se casó en el Châtelet de Paris con Simon Petit-Dufrenoy, nacido en París en 1739, fiscal en Châtelet desde 1766 y viudo desde los 40 años. Conocido de Voltaire, el fiscal ocupaba una posición distinguida en la sociedad y contaba con una nutrida clientela entre la aristocracia. El matrimonio montó en su domicilio un salón literario que atrajo, entre otros, a Nicolas Chamfort, Madame de Saint-Huberty, Louis de Fontanes o Fabre d’Églantine. La inclinación natural de Adélaïde hacia las letras y el ambiente cultivado en el que vivía favoreció su dedicación a la literatura. Se inició como escritora en 1787 con Boutade, à un ami, además de publicar sus poemas en el Almanch des Muses. Ese mismo año se convirtió en directora de la revista Le Courrier lyrique et amusant, cargo que ocupó hasta 1789. En 1788 presentó su pieza teatral L’Amour exilé des Cieux.


Al comienzo de la Revolución Francesa su casa fue incendiada, lo que llevó a su marido a la bancarrota. Debido a la inestabilidad política y la peligrosidad de París, se trasladaron a La Fossée, una finca en Sevran, donde nació su hijo en 1792. El Directorio no ofreció indemnización por el daño patrimonial sufrido y el Consulado trasladó a su esposo a un empleo mal remunerado en Alessandria, Italia. Cuando quedó ciego, ella le ayudó copiando sus expedientes y leyendo en su nombre en los tribunales. Esto causó revuelo y el puesto de su marido fue revocado por Napoleón. Durante esta estancia en Italia ella escribió numerosas elegías, que muestran su profunda nostalgia de Francia. Al jubilarse su marido, regresó a una vida difícil en Francia, hasta que, con la ayuda de Louis de Fontanes, Antoine Vincent Arnault y el conde de Ségur, fueron rescatados de la penuria gracias a una pensión concedida por Napoleón, a quien ella prometió todo su apoyo. Gracias a esta estabilidad financiera pudo reabrir su salón literario, que acogió de nuevo a viejos amigos como Jean-Nicolas Bouilly y Marceline Desbordes-Valmore e incorporó nuevas caras como Pierre-Jean de Béranger, Georges Cuvier y Jacques Arago.
A partir de aquí su carrera literaria se transformó, comenzando a escribir poesía erótica, velada en elegía. En 1807, se publicó con gran éxito la primera edición de sus obras. Un año después, formó parte del séquito que acompañó a Marie Louise de Austria a Cherburgo. Durante su carrera ejerció de periodista del Mercure de France y editora de revistas como La Minerve littéraire, Almanach des Dames y Hommage aux Demoiselles. También escribió libros infantiles y tradujo novelas del inglés al francés. En 1814 recibió un premio de la Academia Francesa por su poema Les derniers moments de Bayard. Enviudó en 1812 y, tras la muerte de su madre en 1824, se trasladó a una casa más modesta en la rue des Francs-Bourgeois donde murió el 7 de marzo de 1825, acompañada por su hijo, el geólogo y mineralogista, Armand Dufrénoy.
Más información sobre la escritora:
https://www.poetica.fr/biographie-adelaide-dufrenoy
https://femmes-de-lettres.com/2013/12/01/adelaide-dufrenoy-nee-billet-1765-1825
https://www.annales.org/edit/archives/x/dufrenoy3.html
https://en.wikipedia.org/wiki/Ad%C3%A9la%C3%AFde_Dufr%C3%A9noy
Texto: Carlos Sánchez Díez. Conservador-jefe, Museo Lázaro Galdiano.
Blog creado y actualizado por José María Martín Écija (Community Manager, Webmaster y blogger del Museo Lázaro Galdiano).
Suscripción gratuita al blog oficial del Museo Lázaro Galdiano
Suscríbete gratis al blog oficial del Museo Lázaro Galdiano y no te pierdas ninguna entrada. Recibirás un correo que te avisará de la salida de cada nueva entrada del blog. Puedes hacerlo aquí mismo:

