Dos monedas emitidas por Wolf Dietrich von Raitenau, príncipe-arzobispo de Salzburgo, en el Museo Lázaro Galdiano


El Arzobispado de Salzburgo fue un principado eclesiástico del Sacro Imperio Romano Germánico desde el siglo XIII hasta comienzos del XIX. Esta diócesis, dirigida por un príncipe-arzobispo, incluía los territorios de Austria, la Alta y Baja Baviera, Carintia, Tirol y el Alto Palatinado. Su origen se sitúa en la abadía de San Pedro, erigida hacia el año 696 por el obispo Ruperto de Worms en el lugar donde había sido martirizado San Máximo dos siglos antes, en el territorio de la ciudad romana de “Iuvavum”, una de las más importantes de la provincia de “Noricum”. Ruperto de Worms introdujo reformas, basó la economía de la zona en la explotación de las minas de sal y refundó la población dándole el nombre de Salzburgo, ciudad de sal.

Agustina de Aragón, un personaje destacado en la exposición “Ruinas de Zaragoza. Dibujos y estampas de la Colección Lázaro”


La popular Agustina Zaragoza y Doménech (Barcelona, 1786 – Ceuta, 1857), más conocida como Agustina de Aragón ocupa un lugar destacado en la exposición “Ruinas de Zaragoza. Dibujos y estampas de la Colección Lázaro”. Las “Ruinas de Zaragoza” es uno de los conjuntos de estampas más importantes y populares del siglo XIX español. Se realizó por iniciativa de sus autores, Juan Gálvez (1774-1846) y Fernando Brambila (1763-1834), para documentar y difundir mediante treinta y seis estampas al aguafuerte y aguatinta la resistencia popular y los destrozos producidos en Zaragoza por el ejército napoleónico durante el primer sitio de la ciudad (junio-agosto de 1808). Los artistas permanecieron en la ciudad desde la retirada de los franceses hasta finales de noviembre de 1808, cuando comenzó el segundo sitio. Durante este período se documentaron sobre los sucesos, edificios dañados y personajes más relevantes de este primer asedio, y elaboraron un conjunto de apuntes, bocetos y dibujos definitivos que, tras una selección, fueron llevados a las láminas de cobre. En Cádiz, con el respaldo de su Academia de Nobles Artes y de las Cortes, se publicaron las treinta y seis estampas entre 1812 y 1813, distribuidas en doce entregas, cuya buena acogida por parte del público favoreció su rápida difusión.

Retrato del príncipe Carlos Eduardo Estuardo, el “Joven pretendiente”. Miniatura del Museo Lázaro Galdiano


Hace unos meses, acompañando a una visita detenida por el Museo, nos paramos en el Gabinete de miniaturas y comenzamos a dialogar sobre ciertas obras, a comentar cómo las aportaciones de los visitantes, en muchas ocasiones, ayudan a la investigación –caso de la identificación del retrato de Auguste Rodin que tuvo el año pasado una gran repercusión en prensa y redes sociales–, y nos detuvimos ante un retrato, en la sección de Italia, del que teníamos dudas respecto a su identidad. Retomando este asunto, podemos afirmar que el retratado en la miniatura que lleva el número 1 es Carlos Eduardo Estuardo, pretendiente jacobita al trono de Gran Bretaña como Carlos III de Inglaterra y Escocia.

Una ballesta de caza de Karl Friedrich, duque de Holstein-Gottorp


En la Armería del Museo Lázaro Galdiano (Sala 20, tercera planta), en la vitrina dedicada al “Arma de caza”, se exponen las tres ballestas de la Colección. Entre ellas destaca una por su esmerada decoración, realizada en asta tallada, grabada y policromada, cuya heráldica permite identificar a su primer propietario Karl Friedrich von Schleswig-Holstein-Gottorp, duque de Holstein-Gottorp (1700-1739). Karl Friedrich era el hijo de Federico IV de Holstein-Gottorp y su consorte, Hedvig Sophia, hija del rey Carlos XI de Suecia. Se convirtió en duque en 1702, a la muerte de su padre. El 1 de junio de 1725 casó con Anna Petrovna (1708-1728), hija del zar Pedro el Grande, y fue el padre de Pedro III de Rusia.

La colección de abanicos del Museo Lázaro Galdiano (II)


Continuamos nuestro recorrido por la colección de abanicos del Museo Lázaro Galdiano iniciado en la entrada anterior. En esta ocasión nos centramos en los abanicos de la Colección creados durente los reinados de Luis XV y Luis XVI.

La colección de abanicos del Museo Lázaro Galdiano (I)


La colección de abanicos que guarda el Museo Lázaro Galdiano se formó durante el primer cuarto del siglo XX. Está compuesta por ochenta y ocho abanicos plegables con una cronología que abarca desde los comienzos del siglo XVIII hasta 1915. De ellos, setenta se pintaron a lo largo del siglo XVIII, la edad de oro del abanico; un pequeño grupo, compuesto por cinco obras, son piezas orientales; una docena representan al siglo XIX; y, para finalizar, un abanico de baraja modernista realizado en la segunda década del siglo XX.