Los retratos de Martín Pérez de Barrón y Catalina Pérez identificados en las alas laterales del antiguo tríptico de Orduña del Museo Lázaro Galdiano


José Lázaro adquirió el «Tríptico de la Asunción» de Orduña a principios del siglo XX. En 1947, año de su muerte, vendió la tabla central –obra de Marcellus Coffermans– al coleccionista barcelonés Santiago Rocamora, de manera que al museo que lleva su nombre sólo llegaron las tablas laterales, con los retratos de los donantes presentados por sus santos patronos (inv. nº 3005 y 3006).

José Lázaro Galdiano, admirador incondicional de Lope de Vega


José Lázaro, gran admirador de Lope de Vega, reunió en su biblioteca un buen número de sus obras, publicadas entre los siglos XVI y XVIII, entre ellas dos primeras ediciones de «La Filomena» y dos retratos del poeta y dramaturgo para su pinacoteca: uno, atribuido a Eugenio Cajés, adquirido en los últimos años del siglo XIX (fig. 2), y otro, de un pintor anónimo madrileño, seguramente comprado en París entre 1936 y 1939 (fig. 4).

Resúmenes e imágenes de los artículos del nº 373 de la revista “Goya”


Descubre los contenidos del número 373 de la revista de arte “Goya” (octubre-diciembre de 2020) en esta entrada que reúne los resúmenes en español de sus artículos y las imágenes más destacadas. Santos M. Mateos-Rusillo (Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya); Antonio García Baeza (Universidad de Sevilla); Raúl Gómez Escribano (Universidad Politécnica de Madrid); Emiliano Cano Díaz (Investigador independiente) y Javier Pérez-Flecha González (Universidad Complutense de Madrid) son los autores de los artículos de este número.

La colección de pintura flamenca de los siglos XV y XVI del Museo Lázaro Galdiano


La colección de pintura flamenca de los siglos XV y XVI reunida por José Lázaro Galdiano es excepcional por la cantidad y la variedad de las obras reunidas. Casi un centenar de tablas de carácter religioso entre las que se encuentran obras de las primeras figuras de este arte como: Gerard David, Quentin Metsys, Adriaen Isembrant, Marcelus Coffermans o El Maestro de las Medias Figuras. Ninguna otra colección privada contemporánea a la de Lázaro contaba, por ejemplo, con tres obras atribuidas al Bosco. Este conjunto da por sí mismo notoriedad a la colección: «Las meditaciones de san Juan», obra excepcional de 1495; «La visión de Tondal», una pieza adscrita recientemente a su taller y, «Las injurias a Cristo», una magnífica versión de un seguidor del artista.

Benito Arias Montano en la Colección Lázaro


Benito Arias Montano ocupa un lugar destacado en la decoración pictórica del techo del despacho-biblioteca de José Lázaro Galdiano (sala 14 del Museo actual) que constituye un auténtico retrato intelectual del coleccionista. Además, recientemente se ha identificado su retrato en un lienzo de autor desconocido pero que «nos legó una de las imágenes más potentes y expresivas del ilustre bibliotecario de Felipe II».

El «Flautista heleno» del Museo Lázaro Galdiano


El pasado mes de febrero la estatuilla del «Flautista heleno» abandonó la sala de reserva para exponerse de forma permanente en la sala 4, también llamada «del tesoro», del Museo Lázaro Galdiano. Representa a un muchacho tocando un «aulós» u oboe doble, cubierto con una clámide que cuelga desde el hombro izquierdo cubriéndole el tronco. El movimiento del cuerpo –la cabeza hacia atrás, los carrillos hinchados, la garganta en tensión– parece seguir el ritmo de la música que está interpretando.

La colección de abanicos del Museo Lázaro Galdiano (I)


La colección de abanicos que guarda el Museo Lázaro Galdiano se formó durante el primer cuarto del siglo XX. Está compuesta por ochenta y ocho abanicos plegables con una cronología que abarca desde los comienzos del siglo XVIII hasta 1915. De ellos, setenta se pintaron a lo largo del siglo XVIII, la edad de oro del abanico; un pequeño grupo, compuesto por cinco obras, son piezas orientales; una docena representan al siglo XIX; y, para finalizar, un abanico de baraja modernista realizado en la segunda década del siglo XX.

El retrato del marqués de Villafranca


En el catálogo de la obra de Goya conservada en el Museo Lázaro Galdiano publicado en 1999, concretamente en la sección titulada «Antiguas atribuciones» (pp. 308-309), se recoge un retrato de caballero con casaca roja del que se dice: «Considerado anteriormente como retrato del Marqués de Villafranca, este extraordinario lienzo fue atribuido a Goya por José Lázaro (…). De fisonomía y ropajes extraños para poder considerarlo obra española fue fechado por Camón Aznar hacia 1775». Así, la obra quedó separada del catálogo goyesco y de paso se privó al retratado de identidad.