El “Flautista heleno” del Museo Lázaro Galdiano


El pasado mes de febrero la estatuilla del “Flautista heleno” abandonó la sala de reserva para exponerse de forma permanente en la sala 4, también llamada “del tesoro”, del Museo Lázaro Galdiano. Representa a un muchacho tocando un “aulós” u oboe doble, cubierto con una clámide que cuelga desde el hombro izquierdo cubriéndole el tronco. El movimiento del cuerpo –la cabeza hacia atrás, los carrillos hinchados, la garganta en tensión– parece seguir el ritmo de la música que está interpretando.

La colección de abanicos del Museo Lázaro Galdiano (I)


La colección de abanicos que guarda el Museo Lázaro Galdiano se formó durante el primer cuarto del siglo XX. Está compuesta por ochenta y ocho abanicos plegables con una cronología que abarca desde los comienzos del siglo XVIII hasta 1915. De ellos, setenta se pintaron a lo largo del siglo XVIII, la edad de oro del abanico; un pequeño grupo, compuesto por cinco obras, son piezas orientales; una docena representan al siglo XIX; y, para finalizar, un abanico de baraja modernista realizado en la segunda década del siglo XX.

José Lázaro Galdiano en Nueva York (y II)


A falta de una semana para el final de la exposición “Colección Lázaro de Nueva York” os ofrecemos la segunda parte del relato sobre el viaje y la estancia de José Lázaro Galdiano en Nueva York. En esta ocasión nos centramos en la exposición de la Colección que se celebró en el Museo de Arte Antiga de Lisboa y en su regreso a España. Estos textos forman parte del catálogo de la exposición que se puede descargar gratis en la página web del Museo.

El ascensor de principios del siglo XX del Museo Lázaro Galdiano


Uno de los elementos que más llaman la atención, sobre todo a los más pequeños, durante la visita al Museo Lázaro Galdiano es el ascensor de principios del siglo XX. En esta entrada Carmen Espinosa, Conservadora del Museo, nos explica la historia de su encargo y construcción por el ingeniero Jacobo Schneider.

José Lázaro, coleccionista de Velázquez


En la pinacoteca reunida por José Lázaro, la sección española constituye el núcleo principal, contando con notables ejemplos de los artistas más eminentes de nuestro Siglo de Oro: El Greco, Ribera, Zurbarán, Murillo, Carreño, Rizi, Coello, así como de otros maestros menos afamados –Herrera el Viejo, Pereda, Del Arco, Escalante, Antolínez, Cerezo, Cabezalero, Ruiz de la Iglesia– pero representados con obras especialmente destacadas de sus respectivos catálogos. Entre los primeros, claro está, no podía faltar Velázquez, figura estelar de la centuria.