Un dibujo de Auguste Raynaud en la Colección Lázaro


Entre los más de tres mil doscientos dibujos de la Colección Lázaro destaca un reducido pero notable conjunto de obras de artistas franceses del siglo XIX, adquiridas por José Lázaro (1862-1947) en sus habituales visitas y estancias en París. En el curso de la investigación sobre dibujo francés en la Colección Lázaro, presentamos en esta ocasión un dibujo inédito del lionés Auguste Raynaud.

Dos obras del escultor Guglielmo Pugi en el jardín de Parque Florido


No todas las obras de la Colección Lázaro se encuentran en el interior del Museo. Antaño, en el jardín de Parque Florido podían verse, distribuidas entre la vegetación, numerosas piezas de escultura que le daban un aire de jardín arqueológico. Entre ellas figuraban varios bustos de emperadores romanos, una estatua dieciochesca de nereida con ketos y una pila bautismal –identificada por Ángela Franco como obra veneciana del siglo XII– que hoy se exhibe más adecuadamente en la sala 15 del Museo, junto al “Bautismo de Cristo” de Orazio Samacchini.

Dos dibujos inéditos de la serie “Ruinas de Zaragoza” en el Museo Lázaro Galdiano


En la exposición “Ruinas de Zaragoza. Dibujos y estampas de la Colección Lázaro” (1 de octubre – 6 de diciembre de 2020) se exponen diecinueve obras: una pintura, nueve estampas y nueve dibujos. Entre estos últimos destacamos en esta entrada dos que no aparecen citados ni reproducidos en los estudios dedicados a esta importante serie de grabados.

Agustina de Aragón, un personaje destacado en la exposición “Ruinas de Zaragoza. Dibujos y estampas de la Colección Lázaro”


La popular Agustina Zaragoza y Doménech (Barcelona, 1786 – Ceuta, 1857), más conocida como Agustina de Aragón ocupa un lugar destacado en la exposición “Ruinas de Zaragoza. Dibujos y estampas de la Colección Lázaro”. Las “Ruinas de Zaragoza” es uno de los conjuntos de estampas más importantes y populares del siglo XIX español. Se realizó por iniciativa de sus autores, Juan Gálvez (1774-1846) y Fernando Brambila (1763-1834), para documentar y difundir mediante treinta y seis estampas al aguafuerte y aguatinta la resistencia popular y los destrozos producidos en Zaragoza por el ejército napoleónico durante el primer sitio de la ciudad (junio-agosto de 1808). Los artistas permanecieron en la ciudad desde la retirada de los franceses hasta finales de noviembre de 1808, cuando comenzó el segundo sitio. Durante este período se documentaron sobre los sucesos, edificios dañados y personajes más relevantes de este primer asedio, y elaboraron un conjunto de apuntes, bocetos y dibujos definitivos que, tras una selección, fueron llevados a las láminas de cobre. En Cádiz, con el respaldo de su Academia de Nobles Artes y de las Cortes, se publicaron las treinta y seis estampas entre 1812 y 1813, distribuidas en doce entregas, cuya buena acogida por parte del público favoreció su rápida difusión.

La colección de pintura flamenca de los siglos XV y XVI del Museo Lázaro Galdiano


La colección de pintura flamenca de los siglos XV y XVI reunida por José Lázaro Galdiano es excepcional por la cantidad y la variedad de las obras reunidas. Casi un centenar de tablas de carácter religioso entre las que se encuentran obras de las primeras figuras de este arte como: Gerard David, Quentin Metsys, Adriaen Isembrant, Marcelus Coffermans o El Maestro de las Medias Figuras. Ninguna otra colección privada contemporánea a la de Lázaro contaba, por ejemplo, con tres obras atribuidas al Bosco. Este conjunto da por sí mismo notoriedad a la colección: “Las meditaciones de san Juan”, obra excepcional de 1495; “La visión de Tondal”, una pieza adscrita recientemente a su taller y, “Las injurias a Cristo”, una magnífica versión de un seguidor del artista.

Retrato del príncipe Carlos Eduardo Estuardo, el “Joven pretendiente”. Miniatura del Museo Lázaro Galdiano


Hace unos meses, acompañando a una visita detenida por el Museo, nos paramos en el Gabinete de miniaturas y comenzamos a dialogar sobre ciertas obras, a comentar cómo las aportaciones de los visitantes, en muchas ocasiones, ayudan a la investigación –caso de la identificación del retrato de Auguste Rodin que tuvo el año pasado una gran repercusión en prensa y redes sociales–, y nos detuvimos ante un retrato, en la sección de Italia, del que teníamos dudas respecto a su identidad. Retomando este asunto, podemos afirmar que el retratado en la miniatura que lleva el número 1 es Carlos Eduardo Estuardo, pretendiente jacobita al trono de Gran Bretaña como Carlos III de Inglaterra y Escocia.

Una ballesta de caza de Karl Friedrich, duque de Holstein-Gottorp


En la Armería del Museo Lázaro Galdiano (Sala 20, tercera planta), en la vitrina dedicada al “Arma de caza”, se exponen las tres ballestas de la Colección. Entre ellas destaca una por su esmerada decoración, realizada en asta tallada, grabada y policromada, cuya heráldica permite identificar a su primer propietario Karl Friedrich von Schleswig-Holstein-Gottorp, duque de Holstein-Gottorp (1700-1739). Karl Friedrich era el hijo de Federico IV de Holstein-Gottorp y su consorte, Hedvig Sophia, hija del rey Carlos XI de Suecia. Se convirtió en duque en 1702, a la muerte de su padre. El 1 de junio de 1725 casó con Anna Petrovna (1708-1728), hija del zar Pedro el Grande, y fue el padre de Pedro III de Rusia.

Un marfil bizantino en el Museo Lázaro Galdiano


El Museo Lázaro Galdiano conserva una extraordinaria colección de eboraria, que es como se denomina al arte de tallar el marfil. Expuesta, en su mayor parte, en la tercera planta del Museo (Sala 21), no es sin embargo de las colecciones más conocidas y estudiadas. En esta ocasión nos gustaría llamar la atención sobre una placa de marfil tallado que, por su tamaño, formato y los agujeros de anclaje de sus esquinas, debió de formar parte de la decoración de una arqueta u objeto similar.

El retrato del marqués de Villafranca


En el catálogo de la obra de Goya conservada en el Museo Lázaro Galdiano publicado en 1999, concretamente en la sección titulada “Antiguas atribuciones” (pp. 308-309), se recoge un retrato de caballero con casaca roja del que se dice: “Considerado anteriormente como retrato del Marqués de Villafranca, este extraordinario lienzo fue atribuido a Goya por José Lázaro (…). De fisonomía y ropajes extraños para poder considerarlo obra española fue fechado por Camón Aznar hacia 1775”. Así, la obra quedó separada del catálogo goyesco y de paso se privó al retratado de identidad.