Retrato del príncipe Carlos Eduardo Estuardo, el “Joven pretendiente”. Miniatura del Museo Lázaro Galdiano


Hace unos meses, acompañando a una visita detenida por el Museo, nos paramos en el Gabinete de miniaturas y comenzamos a dialogar sobre ciertas obras, a comentar cómo las aportaciones de los visitantes, en muchas ocasiones, ayudan a la investigación –caso de la identificación del retrato de Auguste Rodin que tuvo el año pasado una gran repercusión en prensa y redes sociales–, y nos detuvimos ante un retrato, en la sección de Italia, del que teníamos dudas respecto a su identidad. Retomando este asunto, podemos afirmar que el retratado en la miniatura que lleva el número 1 es Carlos Eduardo Estuardo, pretendiente jacobita al trono de Gran Bretaña como Carlos III de Inglaterra y Escocia.

Una ballesta de caza de Karl Friedrich, duque de Holstein-Gottorp


En la Armería del Museo Lázaro Galdiano (Sala 20, tercera planta), en la vitrina dedicada al “Arma de caza”, se exponen las tres ballestas de la Colección. Entre ellas destaca una por su esmerada decoración, realizada en asta tallada, grabada y policromada, cuya heráldica permite identificar a su primer propietario Karl Friedrich von Schleswig-Holstein-Gottorp, duque de Holstein-Gottorp (1700-1739). Karl Friedrich era el hijo de Federico IV de Holstein-Gottorp y su consorte, Hedvig Sophia, hija del rey Carlos XI de Suecia. Se convirtió en duque en 1702, a la muerte de su padre. El 1 de junio de 1725 casó con Anna Petrovna (1708-1728), hija del zar Pedro el Grande, y fue el padre de Pedro III de Rusia.

DIM 2020. Museo Lázaro Galdiano, actividades por la igualdad


Bajo el lema “Museos por la igualdad: diversidad e inclusión” se celebra este año el Día Internacional de los Museos. En un momento en que los males derivados de la pandemia dejan ver más aún las tremendas desigualdades sociales, el Museo Lázaro Galdiano, cerrado a causa del estado de alarma y con sus trabajadores confinados y teletrabajando, quiere unirse a esta celebración de manera virtual, esperando poder hacerlo también al evento participativo previsto para noviembre. Hemos organizado algunas actividades virtuales para este día desde nuestra web y con los recursos a nuestro alcance para mantener el contacto con los públicos. Consideramos que además de una declaración de intenciones, y un motivo para la reflexión, la celebración de este día debe contemplar también un rendimiento de cuentas. Es momento de preguntarse: ¿Qué hemos hecho desde el museo en pos de la igualdad? Y en ese sentido queremos mencionar algunas de las experiencias que recientemente hemos llevado a cabo.

El “Flautista heleno” del Museo Lázaro Galdiano


El pasado mes de febrero la estatuilla del “Flautista heleno” abandonó la sala de reserva para exponerse de forma permanente en la sala 4, también llamada “del tesoro”, del Museo Lázaro Galdiano. Representa a un muchacho tocando un “aulós” u oboe doble, cubierto con una clámide que cuelga desde el hombro izquierdo cubriéndole el tronco. El movimiento del cuerpo –la cabeza hacia atrás, los carrillos hinchados, la garganta en tensión– parece seguir el ritmo de la música que está interpretando.

Un aguamanil persa en el Museo Lázaro Galdiano


La variedad y riqueza de las colecciones atesoradas por José Lázaro Galdiano (1862-1947) no deja de sorprender, incluso para los que trabajamos en el Museo que las conserva, investiga y difunde. En esta ocasión damos a conocer una jarra aguamanil de bronce, no expuesta, que hasta ahora no había sido estudiada con detalle.

Retrato de Concepción Paz y Tamarit, por Federico de Madrazo


El Museo Lázaro Galdiano expone en su Sala 14 un “Retrato de señora” firmado y fechado por Federico de Madrazo en 1863, que estuvo guardado en el almacén del museo hasta 2012, y por tanto no ha sido dado a conocer hasta muy recientemente. Como han señalado Carlos Saguar –impulsor de esta pequeña investigación– y otros historiadores, casi no se ha conservado documentación sobre las adquisiciones realizadas por José Lázaro, por lo que no es posible saber en qué momento fue incorporado el retrato a su colección. Debió ser adquirido después de 1913, ya que no aparece en el catálogo fotográfico de José Lacoste (“Referencias fotográficas de las obras de arte en España. Pintura I. Colección Lázaro”, 1913), aunque su primera referencia conocida es la del inventario de la colección realizado por Emilio Camps Cazorla en 1948-50: “Retrato de Señora joven. Óleo sobre lienzo. Busto de tres cuartos a la derecha, recortado en óvalo, de señora joven morena, peinada con tirabuzones, con flor en el pelo, gran pendentif y vestido de seda azul, a la moda de Isabel II”. Por su parte, José Luis Díez indicó en “La Pintura Española del siglo XIX en el Museo Lázaro Galdiano” (2005) que se desconocía la identidad de la modelo, “sin que pueda identificarse con seguridad con ninguno de los retratos femeninos de este formato pintados por Federico de Madrazo por esos años y consignados en su diario”.

Los marcos en la Colección Lázaro


Los marcos son un elemento del arte que, excepto para algunos aficionados, pasa desapercibido. En esta entrada queremos poner en primer plano estos elementos y por ello reproducimos la introducción al itinerario temático “Los marcos en la Colección Lázaro” escrita por Carlos Sánchez Díez. Además añadimos algunos de los marcos más destacados de la Colección Lázaro.

El retrato del marqués de Villafranca


En el catálogo de la obra de Goya conservada en el Museo Lázaro Galdiano publicado en 1999, concretamente en la sección titulada “Antiguas atribuciones” (pp. 308-309), se recoge un retrato de caballero con casaca roja del que se dice: “Considerado anteriormente como retrato del Marqués de Villafranca, este extraordinario lienzo fue atribuido a Goya por José Lázaro (…). De fisonomía y ropajes extraños para poder considerarlo obra española fue fechado por Camón Aznar hacia 1775”. Así, la obra quedó separada del catálogo goyesco y de paso se privó al retratado de identidad.